"Es una basura"
ACAPULCO-- ¿Quién dijo que no hay broncas de las duras en el tenis?
Bastó con estar este martes en Acapulco para comprobarlo.
Después de jugar un partido maratónico y bien calentito, el argentino Guillermo Cañas se puso los auriculares de ESPN, tomó el micrófono y le disparó a su vencido, el también albiceleste Carlos Berlocq: "Es una basura. Ya estoy grande para que me hagan estas cosas..."
¿Qué fue lo que hizo Berlocq? Pidió trainer por un supuesto dolor de estómago, justo antes de que comenzara el tie break del segundo set, que terminó ganando por 7-4. En ese desempate, Berlocq jugó de maravilla. E hizo explotar el temperamento de un siempre caballeresco Cañas, que casi una hora después del partido, seguía con las pistolas cargadas.
"Estoy así porque no es la primera vez que me lo hace. Y no alcanza con pedir perdón en el vestuario, si después lo vas a volver a repetir", explicó -en la sala de conferencias- un Cañas un poco más sereno pero igualmente enojado por la situación.
¿Y quién es Berlocq, el malo de la película?
"Él siempre anda en la suya, alejado de los demás", me cuenta un jugador argentino, en el lobby del hotel Fairmont Acapulco Princess.
"Tiene mala fama, aunque dicen que está tratando de cambiarla.
Cuando jugaba en Challengers, era peor", me confiesa otro integrante de la Legión.
Nuevo chico malo (EFE)
Justamente en un Challenger, hace dos años, Cañas tuvo su primera experiencia nefasta con el nacido en Chascomùs. Fue en Asunción, Paraguay, cuando Willy iniciaba su regreso a las canchas, luego de la suspensión reducida por doping. En ese encuentro por semifinales, Guillermo se quedó también con la victoria, pero sintió que Berlocq (de 24 años y número 75 del ranking mundial) no le jugó limpio. Como este martes en Acapulco.
"Es muy difícil demostrar que un jugador que pide trainer lo hace como estrategia, y en realidad no tiene nada", reconoció un entrenador sudamericano, que fue testigo del partido de este martes en el Estadio Mextenis.
"Me dijo que tenía un dolor, y entonces le di una pastilla", me explicó el doctor Mario Mercader, responsable médico del torneo y quien atendió a Berlocq en plena cancha (los fisioterapeutas de la ATP no están autorizados a medicar a los jugadores; eso le corresponde únicamente a los médicos locales del certamen).
"No quiere hablar contigo, porque no tiene nada que decir al respecto", me lanzó Luis Carvalho, encargado de prensa de la ATP aquí en Acapulco, como respuesta a una solicitud de entrevista con Berlocq.
"¿La verdad? Es un tontito. Yo creo que ni siquiera tiene mala leche" fue la tajante sentencia de otro integrante de la Legión Argentina.
Tontito. Basura. Tramposo. Odiado por todos. Querido por nadie. Con ustedes, Carlos Berlocq, el nuevo chico malo del tenis profesional.
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Y Berlocq dio la cara despues de todo:
"Si me pide perdón, lo acepto"
ACAPULCO-- Son casi las 11 de la mañana en un casi desierto complejo Mextenis, sede del Abierto Mexicano de Tenis. Vestido con remera azul y pantalones blancos, Carlos Berlocq se acerca a paso lento rumbo a la entrada del Court Central. El mismo lugar en el que, hace 17 horas, Guillermo Cañas lo trató de "basura" frente a las cámaras de ESPN.
"Perdón por no hablar ayer, pero no sabía lo que Willy había dicho", se disculpa Berlocq, visiblemente golpeado por las palabras de Cañas, quien lo acusó de simular una lesión y pedir trainer en un momento clave del partido: antes del comienzo del tie-break del segundo set (Berlocq se llevó el desempate jugando a un nivel altísimo).
Berlocq dio su punto de vista (Mexsport)
Hoy es tiempo de respuesta para Charly, quien frente a los micrófonos trata de ser político.
-Cañas dijo que eras una basura. ¿Cómo te sentís al respecto?
-Son broncas que ocurren en un partido. Yo jamás simulé una lesión. Tenía dolores en el estómago desde el 4-3, y no podía arrancar a jugar el tie-break disminuido. Por eso pedí atención. Me sorprendieron sus palabras. Si Guillermo quiere pedirme perdón, yo lo aceptaré.
Guillermo, por supuesto, no tiene esas intenciones. En cambio, quiere evitar cruzarse una vez más con Berlocq. El enojo de Cañas le duró más que su reacción intempestiva en la entrevista post-partido, que se vio en directo en toda América por ESPN. Una hora después de terminado el match, Cañas reconfirmó su extrema molestia con las actitudes de Berlocq, en otra entrevista con ESPN.
Furioso con Cañas estaba, en cambio, Fabián Blengino, coach de Berlocq.
-¿Qué te dijo? ¿Sólo eso? Yo creo que Carlos tendría que defenderse- me dijo Blengino, en la puerta de acceso a los vestuarios del estadio.
-¿Vos cómo lo viste?
-Es una vergüenza lo que dijo. Yo ya fui a encararlo a Cañas esta mañana. No puede decir algo así. Hasta me llamó mi mujer enojada. Carlos es muy tranquilo. Si me pasaba a mí, creo que le rompía la cabeza.
Eso no está en la mente de Berlocq, un muchacho de hablar pausado. No hay reacción violenta de su parte. Pero sí un sentimiento de congoja por la situación.
-Viejo, no lo dije en la nota, pero quería aclarar que lo que hice está dentro de las reglas. Está permitido pedir el trainer...
-Carlos, creo que eso está claro para la gente.
-Sí, entiendo. ¿Sabés qué pasa? Yo no tengo sponsors, yo no soy Cañas, mi imagen queda muy mal con todo esto. Eso es lo que duele.