Parece que el cambio y todas las denuncias tienen un limite no ? los amigos. En los medios martillan con las denuncias a Lazaro y Cristobal pero de Szpolski casi nada, bueno este es uno de los motivos parece segun la nota de perfil.

El empresario de medios que más se benefició con la pauta K no cayó en desgracia como Lázaro Báez o Cristóbal López. El último blindado

“Ahora achicó mucho su círculo y lo rodea poca gente y de su extrema confianza. Bajó del perfil. Los que están con él son soldados, no lo van a traicionar”. Los que lo conocen y lo trataron describen así la actualidad del polémico empresario periodístico kirchnerista, Sergio Szploski, quien desde el cambio de gobierno observa a la distancia el desenlace de la tempestad que sembró: medios de comunicación vaciados, trabajadores en la calle y acusaciones de su ex socio, Matías Garfunkel. Pero lejos de quedar expuesto y de caer en desgracia como los otros empresarios kirchneristas, Cristóbal López y Lázaro Báez, Szpolski se convirtió en el último blindado K.
¿Por qué? Su buena fortuna reside en las amistades que ha sabido cosechar. De haber sido el empresario de medios más beneficiado de la década ganada, hoy tiene apoyos en Cambiemos que le sirven de paraguas. Los nombres influyentes en el gobierno de Macri remiten a una de espías: Darío Richarte y Juan José Gallea – dos ex SIDE- que aparecen vinculados a una compleja trama de amistades y sociedades cercanas a Szpolski.
Richarte, ex subjefe de la agencia de inteligencia en épocas de De La Rúa, tiene fluidos nexos con operadores judiciales tanto oficialistas como opositores. Por un lado, por su cercana relación con Daniel Angelici, actual presidente de Boca y con línea directa a las altas esferas de Cambiemos. Por el otro, con Javier Fernández, hoy en la Auditoría General de la Nación e histórico operador judicial del ex espía Jaime Stiuso.
“Es muy difícil avanzar contra él en la Justicia por los vínculos que tiene”, aseguran quienes conocen a fondo al empresario. El titular de Fundación La Alameda, Gustavo Vera fue explícito al señalar que a Szpolski no se lo investiga como a Lázaro Báez o Cristóbal López por respeto a un pacto. “Estos son los casos donde vos tirás de la cuerda y caen de los dos lados. Te das cuenta que la grieta es una truchada”, señaló Vera.

Para Szpolski el alcance de sus contactos es un alivio. En las denuncias que se acumulan en su contra, su nombre aparece ligado siempre al de Richarte, Gallea y Fernández e intuye que esa es la mejor protección de la que puede gozar.
Por eso, el empresario sabe que goza de un privilegio que sus colegas de andanzas K, Lázaro Báez y Cristóbal López, no. El primero, preso, se ha convertido en el paradigma de los problemas del fin del kirchnerismo. A poco de asumir, la nueva gestión lo fijó como su objetivo. Las denuncias acabaron con el empresario patagónico encarcelado y utilizado como sinónimo de la corrupción K en expedientes que apuntan por elevación a Cristina Fernández.

Mientras los expedientes judiciales se apilan, Sergio Szpolski mantiene un perfil bajo. Consultado por NOTICIAS, optó por no brindar declaraciones para esta nota. Lo único que se limitó a decir es que no está incursionando en el negocio de la seguridad privada a través de la SLS Consulting & Training. Consultado entonces acerca de cuál es su actualidad laboral, no brindó mayores detalles.
Así, sin el emporio mediático que supo construir a fuerza de pauta oficial y, en especial, con contactos en sectores estratégicos, Szpolski se recluye cada vez más. Aguarda que la tormenta pase y analiza la manera de reinventarse. Para eso debe seguir confiando en que los lazos que construyó se mantengan lo suficientemente fuertes.

http://noticias.perfil.com/2016/07/3...a-casa-rosada/