Novedades en el area del recontra super espionaje; Diego Dalmau Pereyra heredó una de las sillas más calientes de la ex SIDE. Apadrinado por Silvia Majdalani, la flamante subdirectora de Inteligencia, Dalmau fue designado director operacional de Contrainteligencia, lo que significa que se quedará a cargo de la sensible área que controlaba el jubilado espía Antonio “Jaime” Stiuso.


Aunque el nuevo organigrama de Inteligencia no le permitirá tener el poder de su antecesor, dentro del organismo lo señalan como el heredero del trono. Y como tal, ya tiene sus detractores. “Está ahí sólo porque fue profesor de Majdalani”, afirmaron a NOTICIAS fuentes de la ex SIDE.

En esa frase hay una verdad: Dalmau entró como profesor a la ENI (Escuela Nacional de Inteligencia) en 1999, donde fue “instructor de técnicas operativas”, tarea que desempeñó hasta el 2005 cuando se hizo cargo de la cátedra “Inteligencia” hasta el 2015. Durante 16 años formó a los agentes que trabajaron para Stiuso, Alberto Mazzino y Fernando Pocino, los ex tres popes de la vieja SIDE. Allí también dictaba clases especiales en “La Casita”, un aula VIP dentro de la ENI donde suelen ir funcionarios del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial para hacer cursos de Inteligencia. En esas clases conoció a Silvia Majdalani, con quien trabó una relación de mucha confianza que hoy logró sus frutos. Aunque Dalmau no tenga injerencia en las demás áreas operativas de la AFI, es un hombre de constante consulta para ella. Sus conocimientos sobre espionaje hicieron que durante la gestión de Oscar Parrilli fuera enviado a la Comisión Bicameral Inteligencia para asesorar a los legisladores sobre la nueva Doctrina de Inteligencia que se implementó cuando se modificó la ley.

Misión.
La primera y más importante tarea que le dieron a Dalmau Pereyra es descubrir todas las irregularidades que dejó el kirchnerismo. Cuando los nuevos jefes desembarcaron en la AFI se encontraron con que algunas computadoras no tenían siquiera instalado el sistema operativo. Además sospechan que se llevaron equipos sofisticados para hacer espionaje. El descontrol es tal que ni siquiera hay un inventario del material que habían comprado. A eso se le suma que descubrieron que hubo un importante robo de información: se llevaron 30 años completos de “carpetas digitales” con datos de todas las personas que fueron objetivos de espionaje. La mayor sospecha de este robo recae sobre un cuadro de La Cámpora llamado José María Ricchini, quien, suponen, no pudo haber actuado sin el visto bueno de algún jefe. Los más señalados son Fernando Pocino y Juan Martín Mena, el ex subdirector de Inteligencia. Dentro de la ex SIDE especulan con que Pocino está armando una estructura paralela de Inteligencia para trabajar al servicio del mejor postor.

Desmontar esta organización será el bautismo de fuego de Dalmau Pereya, quien aprendió espionaje en el Ejército, donde egresó como oficial de Inteligencia. Fue el primero de su clase. El primer destino fue la central de Reunión de información, donde trabajó en el área de contrainteligencia.

Aunque se reconoce un apasionado de la tecnología, Dalmau Pereyra no es ingeniero en electrónica como su antecesor Stiuso. Oriundo de Adrogué, se recibió de licenciado en Comunicación Social en la UBA y cursó una maestría en Defensa Nacional, pero aún no presentó la tesis. Y por lo que parece, tampoco lo hará en el corto plazo. Tiene mucho trabajo.