El panelista del programa ultraK confesó que no saben cómo aceptar el afecto de sus seguidores "sin más tanto inmerecimiento". Amor militante, peronista y kirchnerista.....el tipo pidió que no lo "abracen tanto" ...simplemente glorioso.

Orlando Barone y el resto de los panelistas del programa 6,7,8 están "abrumados" por las muestras de cariño y el "entusiasmo" de sus seguidores en los últimos días, como "como si una nueva luna de miel volviera a sellar y resellar al pueblo" con el programa, según contó el mismo Barone.


"Estamos sintiendo que hay un renacer de la pasión por alentarnos y agradecernos. Un hinchismo reverdecido. Dan ganas de decir: ¡No nos abracen tanto, no nos digan que somos geniales, no quieran a cada rato sacarse selfies con cada uno de nosotros! Y no nos paren al paso en plena calle para ofrecernos afecto y coincidencias. Porque nos abruma aceptar sin más tanto inmerecimiento", escribió el periodista en su columna de Diario Registrado, medio que dirige Diego Gvirtz, el productor de 6,7,8.

"Y por favor antes de abrumarnos dígannos (si la saben o perciben) cuál es la causa de este redoble de entusiasmo. ¿Es una, son dos, son varias? Si por nuestra parte no hemos cambiado. Si nuestro antirelato sigue siendo el mismo de todos estos años. Duro y obstinado, filoso y burlón, popular y solidario. Un antirrelato, eso sí, incomparable", planteó.
Barone sostuvo que a los integrantes del programa, que se emite por la TV Pública, los "sorprende que de pronto, cuando ya nos parecía que la pasión se iba aquietando por costumbre (ya que el paso del tiempo la torna previsible) surge y resurge intensificada. Y sin causa determinante aparente calienta más caliente que nunca. Y como si una nueva luna de miel volviera a sellar y resellar al pueblo con 6,7,8".

"Sandra Russo, Nora Veiras, Mariana Moyano y Cynthia García aunque no vayan a decirlo, saben para sí que todo esto es cierto. Y si mientras les piden un autógrafo sus admiradores de cualquier género y sexo no las besan más de diez veces es porque se dan cuenta que la admiración periodística, política e intelectual que les profesan debe guardar algún límite. Barragán y Dorio, cada uno en su medida y militantemente son acosados peronística y kirchnerísticamente y progresistamente en cada lugar donde asisten", continuó el periodista, que enumeró "algunas excepciones" donde su presencia no es apreciada, como "la exposición de La Rural, las funciones de gala en el teatro Colón o la Recoleta y zonas vecinas de influencia de las que se abstienen, y otras en los cuales 6,7,8 no armoniza con las cacerolas y sus portadores cíclicos facciosos".
"Me pasa lo mismo que a cada uno de ellos, con la diferencia que, acaso por razones etáreas y por gravitación de las canas, los jóvenes me abrazan con más levedad presintiendo una espalda vulnerable. Lo cierto es que con todos y cada uno de nosotros la adhesión se multiplica. Y como canta aquel estribillo futbolero, imagínense 'qué se siente'", explicó el panelista.

Con humildad, Barone dijo que se reconoce "de tamaño menos genial que el que ustedes nos atribuyen, y mucho menos influyente que lo que ese entusiasmo se esperanza. Claro que se siente satisfacción y válida autoestima. Y tratamos de no ceder a la jactancia individual, esa tentación tan humana y tan poco colectiva. Pero a la vez - y aquí estoy seguro de coincidir con mis compañeras y compañeros de 6,7,8- se siente que todo eso puesto sobre nosotros no es nuestro. Apenas somos el resúmen, la síntesis molecular de este todo colectivo argentino".

"Lo raro y hermoso es que esta pasión 'seisieteochesca' no para de encenderse. Se reenciende. No se vuelvan prudentes ni distantes, entonces, continúen. Y no paren de abrazarnos en las calles y en cualquier parte. Porque a ninguno de los que hacemos 6,7,8 nos puede pasar nada que supere ese abrazo. Nada que sea superior a ese inmerecimiento", concluyó....fuente
Pobre Barone, alguien le aviso que se paga para ser fan y apludidor?. Y Barone, guarda, revisa si no te afanaron la billetera despues de abrazarte porque hay muchos que estan haciendo escuela y quieren ascender en el kernerismo