Carlos Wagner es vicepresidente de la Cámara Argentina de la Construcción. Hizo negocios con Helvetic, la financiera suiza investigada por el blanqueo de 50 millones de euros de Lázaro Báez.

Tras el caso Lázaro Báez, PERFIL revela la conexión de esta sospechosa financiera con otro empresario de la construcción que creció a la par del poder K: Carlos Wagner, titular de la constructora Esuco. Wagner fue presidente de la Cámara de la Construcción durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Hace un año, cedió la presidencia a uno de sus hombres de confianza y asumió como vice. Tiene excelente llegada al ministro de Planificación, Julio De Vido.

La empresa Decavial, de la que es accionista, giró parte de un pago pactado en US$ 16,5 millones con una firma de Helvetic, y esos fondos terminaron en una cuenta de la financiera suiza en el principado de Liechtenstein, paraíso fiscal.

El fuerte de Wagner son las viviendas sociales y las obras viales en la provincia de Buenos Aires y, sobre todo, en Santa Cruz. En la provincia pingüina hizo obras emblemáticas, como el aeropuerto de Río Gallegos, y con los Kirchner en el Gobierno ganó junto con otras empresas la construcción del acueducto Santiago del Estero ($ 20 millones), la protección costera en la central hidroeléctrica Yacyretá-Apipé (más de $ 437 millones) y la Usina Río Turbio.

La conexión entre Wagner y Helvetic se destapó por una operación inmobiliaria en Punta del Este que está siendo investigada por la Justicia de Uruguay y Argentina, como reveló este diario el 16 de marzo y sobre la cual aflora nueva información. Helvetic es investigada porque habría sido utilizada por Báez para blanquear 50 millones de euros a través de firmas panameñas y de otros paraísos fiscales.

En 2005, la Coalición Cívica denunció en un informe: “Durante la gestión Kirchner, las empresas con mayor cantidad de obras viales adjudicadas son las mismas que operan en la provincia de Santa Cruz. Cuatro empresas concentran el 63% de las obras viales”. Esuco, de Wagner, se llevaba el 22%, Gotti, de Lázaro, el 16%. Wagner y Báez construyeron las casas sociales más caras del país, según el informe.

PERFIL accedió a un documento que está en manos de la Justicia y en el que Decavial afirma que pactó una operación inmobiliaria por US$ 16,5 millones con la firma Jaguar Capital, creada por Helvetic y radicada en Panamá. El objeto de la operación era un terreno de 7 mil metros cuadrados en Punta del Este. Decavial, la empresa de la que Wagner es accionista, pagó hasta ahora la mitad de los US$ 16,5 millones y en cuotas menores a un millón de dólares, confirmaron a PERFIL fuentes judiciales y de la propia compañía. Según informó la jueza uruguaya Adriana de los Santos a su colega argentino Sebastián Casanello, Wagner figura como “beneficiario final de la operación" inmobiliaria. Sin embargo, el terreno está inscripto a nombre de otra firma panameña.

Miguel Aznar, responsable de Decavial, asegura que no tienen relación con el caso Báez, y que la operación en Punta del Este fue legal. El terreno iba a destinarse a un hotel de lujo. Los documentos de la Dirección de Catastro de Uruguay demuestran que el terreno de Jaguar Capital pasó a manos de su nuevo dueño por un valor de escritura de US$ 2 millones. Un monto muy lejano a los US$ 16,5 millones pactados. Decavial no puso el terreno a su nombre. Jaguar Capital lo traspasó a otra firma de Panamá: Shoreview Properties INC, y Decavial compró las acciones de esa empresa para poder hacerse de la tierra. Ambas firmas panameñas comparten oficina en Montevideo, en la calle Buenos Aires 484.

.... Tras la nota, Wagner se defendió, dijo que fue “perjudicado de Lázaro Báez” y que Helvetic se utiliza para camuflar bienes.

“Helvetic es un fideicomiso que se usa para reducir patrimonio”


Wagner afirmó que es “accionista minoritario y pasivo de Decavial”, otra constructora beneficiaria de la obra pública.

—Un documento del Banco Central del Uruguay establece que Decavial reconoció que giró parte de US$ 16,5 millones a Jaguar Capital por una operación inmobiliaria y que el “beneficiario final de la operación” es usted.
—Me deja frío. Ni firmo cheques de Decavial. Voy a las asambleas y cobro los honorarios.

—¿Pero conoce a Jaguar Capital, la firma panameña creada por Helvetic? ¿Sabe quiénes la integran?
—Sí, tiene dos representantes en Uruguay. En ese terreno en Punta del Este íbamos a hacer un hotel de 25 mil metros cuadrados con un fideicomiso. Se aprobó el proyecto, se hizo el fideicomiso y el plan económico. Pero los socios uruguayos decidieron vender el proyecto.

—La Justicia investiga si Jaguar Capital es una firma fantasma. ¿Quiénes son esos dos representantes?
—No los conozco, sé que son dos personas físicas.

—¿Es socio de Báez?
—¡No!, somos competencia. Jamás hice negocios con Báez.

—Pero licitaron juntos para las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic.
—Sí, la constructora Iecsa invitó a Esuco a participar con 5% junto a Austral Construcciones y Sinohydro.

—Usted fue el segundo más beneficiado por Kirchner en la construcción de viviendas en Santa Cruz.
—Fui perjudicado por Lázaro Báez, perdí muchas posibilidades de trabajo en Santa Cruz por él, que ganaba todas. Por eso, ya no me presento más.

—¿Qué es Helvetic?
—Es un fideicomiso que utilizan personas para poner activos y reducir su patrimonio.