La pregunta es; podrá? El demócrata Bill de Blasio juró hoy como nuevo alcalde de Nueva York y prometió terminar a través de sus prometidas medidas progresista con la "historia de las dos ciudades", de ricos y pobres, que divide a la Gran Manzana.


De Blasio, de 52 años, fue electo en noviembre pasado con una aplastante mayoría del 73,3% de los votos para llevar a cabo un cambio radical que ataque las enormes y crecientes desigualdades en Nueva York tras los doce años de mandato del multimillonario Michael Bloomberg.

"Cuando dije que quería terminar con la historia de las dos ciudades lo decía en serio. Y lo haremos. Voy a honrar la fe y confianza que han depositado en mí"

"Los grandes sueños no son un lujo reservado para unos pocos privilegiados -afirmó De Blasio en su discurso-. En el que subrayó que "estamos llamados a poner fin a las desigualdades sociales y económicas que amenazan con deshacer a la ciudad que amamos".
Como un símbolo de su proyecto, De Blasio prestó juramento sobre una Biblia que perteneció al ex presidente Franklin Delano Roosevelt (1882-1945), el artesano del "New Deal" de políticas públicas lanzado para luchar contra los efectos de la Gran Depresión a principios de la década de 1930.


DESIGUALDAD

Primer demócrata electo al máximo cargo ejecutivo de la ciudad de Nueva York en 20 años, su llegada al poder genera esperanzas sobre todo en las comunidades hispana y negra de la ciudad (28,6% y 25,5% de los 8,33 millones de neoyorquinos, respectivamente), que esperan que reduzca la creciente brecha entre ricos y pobres.

Si bien es una de las ciudades con más multimillonarios en el mundo, el 21% de la población de Nueva York vive bajo el umbral de la pobreza (30.944 dólares anuales para una familia de cuatro integrantes, según el índice de la alcaldía).

Entre las principales propuestas de De Blasio para resolver las desigualdades se encuentran aumentar los impuestos a los neoyorquinos que ganan más de 500.000 anuales para financiar el jardín de infantes a partir de los 4 años, la construcción de 200.000 viviendas sociales y el mantenimiento de los hospitales barriales.

En este sentido, De Blasio apeló hoy a la solidaridad de los más favorecidos y señaló que el aumento medio sería de 973 dólares anuales, lo que supone el equivalente a menos de un café diario en los establecimientos de la cadena Starbucks.

Prometió además mejorar las oportunidades económicas en los barrios de las minorías raciales y trabajadores y lamentó los presuntos abusos de la policía en los cacheos y registros de viandantes. El y su nuevo comisionado de policía, William Bratton, prometieron moderar el uso de esa táctica, que según sus partidarios redujo la delincuencia aunque sus detractores sostienen que fue centrada injustamente entre los negros e hispanos.... fuente
Terminar con las desigualdad que genera la riqueza en la capital del capitalismo, lindo desafio