La Justicia confirmó una medida cautelar en la que autoriza a una mujer a que le sean implantados cinco embriones congelados de su exmarido, de quien está separada desde 2006.
El 17 de agosto de ese año, en la localidad de Tres Arroyos, la pareja tuvo un hijo por fertilización in vitro y, dos meses después, se separó. Más tarde, inició el trámite de divorcio de común acuerdo.
Dos años después, sin embargo, la mujer quiso tener otro bebé y pidió que le sean implantados cinco embriones que habían quedado criopreservados del tratamiento antes iniciado en el Instituto de Ginecología y Fertilidad (IFER) de la ciudad de Buenos Aires. Su exesposo se negó y entonces el 29 de octubre de 2008, ella recurrió a la Justicia.
El fallo en primera instancia le fue favorable, pero el hombre apeló. Ahora, la Cámara Civil ratificó esa sentencia y abrió la polémica. El fallo, firmado por las juezas Marta del Rosario Mattera y Beatriz Alicia Verón, se basó en dos ejes argumentales: proteger los embriones al otorgarles el estatus de persona por nacer y considerar que el hombre aceptó la paternidad biológica desde el momento en que accedió al tratamiento de fertilización asistida.
“Las partes no pueden contradecir en juicio sus propios actos anteriores, deliberados, jurídicamente relevantes y plenamente eficaces”, observaron las juezas.
En un proceso de fertilización in vitro, que implica la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide en laboratorio, se obtienen de 15 a 20 embriones, los que son conservados a -196°. Esos embriones se mantienen en nitrógeno líquido y pueden mantenerse por mucho tiempo.
Para mi, es un acto de la mujer para romper las bolas.

Tambien estaria bueno pensar que pasaria si el hombre tener un hijo con esos embriones. Estarian a su favor?