Es la primera vez que escribo algo. xD.

Princesa
Sentado sobre la arena, la volví a ver. Estaba parada sobre las olas, y el agua cristalina le llegaba hasta la parte baja de las rodillas. No podía evitar mirarla, por más que detrás de ella se podía ver el mar y una hermosa puesta del sol. Estaba cantando y sus ojos estaban enfocados al cielo, no se había percatado de mi presencia.

Nunca pensé volver a verla en un lugar como este, al que vine justamente para olvidarme de ella. Me empecé a preguntar como nacieron estos sentimientos tan fuertes que tengo, tal vez por todas esas tardes de invierno que pasamos juntos o quizás simplemente me enamore de su belleza. La arena y el agua salpicaban en mi rostro y recién en ese momento comprendí que no tengo razón en buscar razones por la que la amo, ya que se ama con el corazón, y este no tiene razones, tan solo ama por que lo siente así y no tiene por que explicar nada a nadie.

Recuerdo cuando después de la salida del colegio la seguí a su casa, no sabia por que ni para que, simplemente me deje llevar por 3, 4, 5 cuadras, la caminata se extendía y yo estaba solitariamente caminando como aquel pobre que persigue una esperanza. Hasta que finalmente la vi acercase a un chico, quizá de la misma edad que yo o tal vez del doble o incluso menor que yo si se quería. No era muy diferente a mí, es más propia ser yo. Podía percibirse, o tal vez era solo imaginación mía, un irrelevante aire de soberbia alrededor suyo. Gentilmente la beso y la abrazo, mientras que ella parecía no sentirse muy a gusto, yo sabia que ella no la amaba pero también sabia que en estos tiempos, no se necesita amor para construir una relación. Lo considero el mas vil de los sentimientos ya que corrompe el corazón de los hombres y los hace actuar guiados por sentimientos infundados e incomprensibles, pero aun sabiendo esto no me importa y sigo actuando bajo su consentimiento, el me dice que agache la cabeza y yo la agacho o me ordena cerrar los ojos para no ver y no tengo mas remedio que obedecer en silencio, como esa vez que me había ordenado retirarme de la escena que ya era intolerable para mi y para mi pobre corazón. El se defendía, pero nada de esto hubiera pasado si no fuera por el.
Se estaba haciendo de noche, ella seguía ahí, justo donde la había dejado. Sabía que esta era probablemente la última vez que iba a poder ver a esa musa de cabellos dorados, y doble personalidad., cuyo volátil e impredecible carácter muchas veces me jugo malas pasadas pero también me dio muchas alegrías.

Comprendí que seria mi última oportunidad, decididamente me pare y fui hacia donde ella estaba, dispuesto a liberar mis sentimientos, el agua mojaba mis pies pero no me importaba, ya nada importaba. Llegue a ella y la vi a los ojos, a esos dulces ojos que muchas veces me habían intimidado, la abraze y después de sentir los latidos de su corazón por unos momentos ya no sentí nada mas, vi entre mis brazos y ella ya no estaba, se había desvanecido y comprendí que se me fue para siempre. Quede en soledad, sin mi princesa y con mi mundo cayéndose a pedazos.