Muere el director Sydney Pollack, autor de 'Memorias de África' y 'Tootsie'
El realizador, actor, productor falleció el lunes a los 73 años en su casa de Los Ángeles
El director, actor y productor Sydney Pollack
falleció el lunes a los 73 años de edad a causa de un cáncer contra el que llevaba luchando desde hace diez meses. El cineasta estadounidense, ganador del Oscar a la Mejor Película y a la Mejor Dirección por la inolvidable Memorias de África, murió en su casa de Pacific Palisades, en Los Ángeles, rodeado de sus familiares.
Fue el portavoz de la familia Pollack, Leslee Dart, el que confirmó la muerte del genial cineasta y también señaló que el cáncer que acabó con su vida le fue diagnosticado hace diez meses, pero los médicos nunca fueron capaces de determinar la primera causa de la enfermedad. Pero la enfermedad no fue un impedimento para el siempre prolífico Pollack, que siguió trabajando en sus proyectos hasta que le fue posible.
Entre ellos, sus recientes trabajos como productor en cintas como The Reader, Margaret o Ella es el partido (Leatherheads), la película dirigida y protagonizada por George Clooney que se estrenará en nuestro país dentro de unas semanas. "Sydney hizo el mundo un poco mejor, las películas un poco mejores y cualquier cena un poco mejor. Le echaremos terriblemente de menos", afirmó Clooney.
Con una veintena de películas a sus espaldas, tras dirigir capítulos en varias series de televisión, Pollack debutó en la gran pantalla en 1965 con La vida vale más, un drama protagonizado por Sidney Poitier. A partir de ahí, Pollack se convirtió en uno de los nombres de referencia en Hollywood sumando algunos grandes éxitos cinematográficos de los años 70 y 80 con títulos ya míticos como Tal como eramos, Yakuza, Los tres días del Cóndor o Tootsie, con la que consiguió su primera nominación al Oscar.
Pero el éxito rotundo le llegó en 1985 con Memorias de África la magistral cinta protagonizada por Robert Redford y Meryl Streep con la que ganó siete Oscar, entre ellos el de Mejor Película y el de Mejor Director. A partir de ahí, siguió con su exitosa carrera tras las cámaras con éxitos como La tapadera, protagonizada por Tom Cruise, el remake de Sabrina, con Harrison Ford, o La intérprete, el último filme que dirigió y que estaba protagonizado por Nicole Kidman.
Un trabajo tras las cámaras, como director y productor, que salpicó con algunas apariciones delante de ellas. La última vez que le vimos fue en Michael Clayton, en la que interpretaba al jefe de George Clooney. Y como actor todavía disfrutaremos de él en La boda de mi novia, una comedia romántica que se estrena este viernes y que tendrá el honor de contar con la última aparición en la gran pantalla de uno de los cineastas más geniales de las últimas décadas.